Los síntomas o enfermedades que experimentamos en nuestro cuerpo son una buena via de entrada a nuestro mundo emocional, a nuestras creencias, a nuestros patrones de conducta aprendidos en la infancia. Patrones que repetimos sin darnos cuenta que ya no coinciden con lo que sentimos o queremos ahora en nuestra vida.
Podemos aprender mucho de nosotros mismos mediante la atención a estos síntomas o molestias y evitar que se transformen en enfermedades.
Más de una vez podríamos aliviar un dolor de cabeza, o una molestia estomacal haciéndonos una pregunta sobre :
- “que es lo que no he podido digerir de una situación..?” o..:
- a qué tema le estoy dando demasiadas vueltas en mi mente…? ;
- o un dolor de garganta…. que frase está sosteniendo mi cuello porque no he podido decírsela a alguien….?
Podemos tomar la enfermedad como un castigo que nos han enviado o como un camino, una oportunidad de darnos cuenta de que hay algo importante en nosotros que tenemos que revisar. Nuestro inconsciente se expresa una vez más, de manera que tengamos la oportunidad de poner atención a que es lo que necesitamos modificar para reencontrar un equilibrio perdido.
Algo de mi interior que está en la sombra sale a la luz para que pueda verlo, reconocerlo, aceptarlo o modificarlo para poder sanar. Y poder volver a mi equilibrio interior.
Muchas veces las preguntas pueden ser sencillas, hasta obvias, y un motivo es que pueden ser generales.
La respuesta es lo particular y único para cada momento de la vida y para cada persona.
La sanación la encontramos ayudando a que se exprese nuestra emoción, encontrando ese mensaje oculto, poniendo consciencia en qué es lo que está diciendo mi alma mediante ese síntoma que estoy experimentando.
Escucha tu ser más profundo, su ser sabio, inteligente y amoroso que siempre está allí….contigo…para ayudarte en lo que necesites. El mensaje está dentro de tí solo tienes que aprender a comprenderlo. Y en él está la curación.
Te proponemos un proceso de autoconocimiento, diferentes técnicas terapéuticas, como el masaje, el movimiento conciente, la dramatización, la plástica, para encontrar el sentido profundo del síntoma. Para recorrer el camino hacia la prevención o el alivio de la enfermedad.
Modalidad : Sesiones individuales.
“La armonía consiste en recorrer el camino adecuado y ser uno con él: desarrollar una vida apasionada y coherente con los valores personales, hacer aquello para lo que se está naturalmente dotado.
La armonía consiste en permanecer con nuestra pareja, amigos o en soledad, con animales o inmersos en la naturaleza, en una ciudad o lugar concreto, y que nos embargue la impresión de que estamos en el lugar que nos pertenece. La armonía consiste en experimentar una gran aflicción que corresponde a una inmensa pérdida. La armonía es una espontaneidad natural, desinhibida; la inmediatez de la risa, la irrupción del llanto.
La armonia se da cuando el comportamiento y la creencia caminan juntos, cuando la vida interior y la exterior se reflejan mutuamente y nos mantenemos fieles a nosotros mismos.”
“El sentido de la Enfermedad” ; Jean Shinoda Bolen.

Comentarios recientes